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El salto de calidad del vino Argentino

En su último informe sobre vinos argentinos James Suckling y su equipo reconocen el salto de calidad que se ha dado en los últimos cinco o seis años. Desde su perspectiva, la personalidad de los vinos de nuestro país es única y se destaca dentro del panorama sudamericano. Los logros no se limitan a la producción de malbec: también resaltan los cabernet sauvignon, los pinot noir e incluso algunos chardonnays que pueden competir de igual a igual con los mejores del mundo. Suckling se atreve a hablar de una verdadera revolución en el mundo del vino blanco.

Difícilmente se pueda hablar de “vinos sudamericanos” sin cometer una temeraria generalización. Si bien Argentina y Chile producen casi a una misma latitud a ambos lados de la Cordillera de los Andes, las condiciones de los viñedos no son las mismas. Entre otras cosas, los viñedos argentinos tienen mayor altitud y aridez. Esto se puede apreciar en la paleta de marrón y ocre que tiñe el paisaje de Mendoza y San Juan. Las condiciones climáticas determinan una gran amplitud térmica y abundante sol. El volumen de producción argentino también es mucho mayor que el chileno. Mendoza sola, con sus 150.000 hectáreas de producción, ya supera el total de la producción chilena. Suckling menciona que las 39.488 hectáreas de malbec plantadas en Argentina representan tan solo el 17.5% de la producción total. Y para su sorpresa, eso representa más de la mitad de todo el malbec que se produce en el mundo.

El malbec es, sin dudas, la uva insignia de esta región. La abundancia viñedos maduros es uno de los motivos obvios. Otra razón es la creatividad que los productores argentinos despliegan con una uva tan versátil. La tendencia actual apunta a vinos más delicados y fáciles de tomar. En sus degustaciones de malbec Suckling encontró con frecuencia aromas de lavanda y violeta. Los mejores exponentes presentaban además notas de regaliz, hongos, especias, cuero y piedras, lo que les daba una complejidad muy atractiva. Si bien todavía se encuentran vinos más pesados y con demasiado roble, Suckling celebra que la tendencia apunte a vinos bien balanceados y afrutados.

Fuente: Rutini Wines